Ahora sí, y que se viene el Mundial
- Jose Luis Font
- hace 7 días
- 3 Min. de lectura
“Reset, cagaderos, gratitud y el privilegio de vivir un Mundial en casa.”
Pues como cada año, vamos subiéndonos al tren del “nuevo año, nueva vida, nuevo yo” que a muchos les pudiera parecer pura pendejada de modita propia de la época que repetimos año tras año.
Y quizá no estén tan equivocados todos estos Anti-Feliz Año Nuevo. No necesitamos esperarnos al 31 de diciembre para darle un muy necesario reset a nuestras vidas; los cambios y mejoras no dependen de fechas, alineaciones astrales o lo que el horóscopo diga. Podemos cambiar cuando sea.
Pero también he visto que nos resulta comodísimo decir que, como ya estamos a mediados de enero, mejor terminemos de darnos en la madre lo que queda del año y ya en el 2027 arrancamos ahora sí con todo.
No sé cuál sea la manera correcta de circular por este desmadrito llamado vida, pero debo confesar que yo sí soy de los que psicológicamente se apendejan cuando no “arrancan” bien. Si no empiezo mi rutina de ejercicio un lunes, por las razones que sean, me enojo conmigo mismo y decido mandar a la chingada el resto de la semana hasta “empezar bien” el siguiente lunes.
¿Estoy pendejo?
Un poco sí.
Porque lo lógico es no mandar a la chingada seis días por uno que no salió como quería, pero el sentido común es el menos común de mis sentidos.
Ahora bien, aunque hacerme entender que todo cambio es posible valiendo madre fechas es responsabilidad absoluta de mis psicólogos, brujos y guías espirituales (porque mía NO es), ya son muchos los años que formo parte de este amplio grupo de weyes que arranca el año con nuevos bríos, anhelos, propósitos. Y por más modita que sea, a mí me llena de energía.
He tenido un par de años sumamente complicados en distintos frentes. Como muchos, detrás de las sonrisas y frases motivacionales que me aviento en Insta, he pasado por momentos muy oscuros que me dejaron drenado de toda energía y enfoque. Por eso quiero aprovechar esta oportunidad psicológica que nos da el inicio de año para deshacerme de malas manías, corregir errores y, sobre todo, procurar que la motivación no se desmorone a los 8 minutos de haber arrancado el año.
Me resulta imposible no ponerme filosófico y espiritual al leer el horóscopo chino y encontrar coincidencias con el desmadrito que fue mi 2025. Hubo aciertos, muchos, pero también armé unos cagaderos importantes: lastimé (sin querer) a gente que quiero, no estuve a la altura con quienes siempre han estado allí y dejé pasar oportunidades de crecer simplemente por estar en modo de supervivencia – tampoco me lo reprocho, fue lo que pude hacer con lo que tuve a la mano en esos momentos.
No me cansaré de reconocer mis errores ni de ofrecer las disculpas que debo; tampoco de reconocer lo que sí hice bien – uno es medio pendejo nomás y a veces. Este año quiero concentrarme en sostener esos avances y, pase lo que pase, no perder la paz para atajar los chingadazos que sin duda seguirán viniendo.
Broncas siempre habrá, el pedo es que no me saquen de quicio y a disfrutar lo que venga.
Como saben mis apreciados 12 lectores, el 2026 es un año especial en temas de trabajo. Es año de Mundial de la FIFA y, por primera vez, me toca vivirlo “en casa”. Si bien, estuve a cargo del Mundial de la FIFA Sub17 en el 2011 que fue aquí también, este es un monstruo completamente distinto a cualquier otro evento en el que haya participado antes.
Los retos para mi empresa y para mi rol en particular han sido un verdadero abre-ojos. Nada es permanente, todo cambia y muchas veces lo que parece un problema es un nido de oportunidades disfrazados; ya solamente toca estar preparado para entenderlo y no ahogarme en esa tormentota que suelo armar en un vasito de agua.
Hoy tengo la oportunidad de estar involucrado en la organización de mi 5to Mundial de la FIFA. Me siento profundamente agradecido y privilegiado estando aquí, en mi país, con mi gente, metido de lleno en uno de los eventos más relevantes de nuestros tiempos y en medio de un tsunami de pedos geopolíticos a diestra y siniestra que le agregan más sabor a la ecuación – por esto y muchas cosas más, estoy motivado con el arranque de este nuevo año para cumplir todos los objetivos y metas que me he trazado.
¡Feliz Año Nuevo a todos!
Y si este arranque de año te resuena, bienvenido al desmadrito.
Joselito
PD.- Pónganse truchas porque hay mucho pillo haciendo fraude con boletos para el Mundial, estoy a la orden para cualquier información que requieran.









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